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viernes, 19 de mayo de 2017

Poemas prestados #117

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por el poeta neozelandés Jack Ross. Te animamos a que sigas participando en la centésima octava edición que empieza el viernes 19 de mayo del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Jöel López Astorkiza quién recibirá el libro Mirar el fuego de Rocío Arana Caballero de la editorial Pre-textos




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
gato, agua, árbol, piedra y balcón.


❆ ❆ ❆



Verano

Acabo de instalar un columpio en el árbol que hay detrás de mi casa. No tiene nombre.
Ni siquiera sé si alguien lo va a usar alguna vez. Tenía los materiales y lo hice. Punto.
Noto, sin embargo, la ilusión de la promesa en las caras de la gente que mira el columpio.

Pongo bajo el agua el bote de cristal para quitar la etiqueta. Ojalá fuera tan fácil.
Yo lo intento bajo la ducha todos los días. Unos segundos bajo el chorro y fuera etiquetas.
Pero no. Nunca es tan fácil. Al revés, me da por pensar en la ducha. Y no me sienta bien.

El gato bebe del bote limpio de etiquetas. Seguro que a él le importa un pito.
Mi padre las coleccionaba. Con mimo y paciencia, ablandaba el papel sin romperlo.
Solo se permitía ser delicado con esa artesanía cotidiana. En lo demás era como debía, supongo.

La piedra está vieja pero hace posible una pequeña llama. Como si fuera a ser la última.
Guardo el mechero cuando noto que la vela prende. La coloco con cuidado en la repisa del balcón.
Me siento en un taburete. La corriente que viene de la ventana apaga la llama. Pronto se hará de noche.


Jöel López Astorkiza
Haro, La Rioja, España

elavionamarillo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Cuánto vale una conversación

Cuánto echo en falta, yo,
a mi gato, porque es el único
al que comprendo.

Cuánto duele el corazón,
al mirar desde el balcón,
y no ver más que desolación.

Cuánto sueño despierto,
por el goteo de paso
que deja desfilar el agua de la vida.

Cuántos dichos a desprecio,
se sientan en una losa
de piedra que ya no se mueve.

Cuánto amor en un beso,
bajo el árbol del jardín
allá en un cercano atardecer.

Cuánto quiero lo que digo,
que no cambio palabras.
Cuánto vale una conversación
para no quedarme ciego.


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



¿Por qué
esta sorpresa
ante la crueldad?
Venimos de aquellos niños
que construían cabañas
entre los árboles;
aquellos que en la fuente
se metían bajo el agua
y surcaban los siete mares
al rescate de los oprimidos;
aquellos que combatían los miedos con abrazos,
que se confiaban los secretos
de balcón a balcón,
de sueño a sueño…
Ésos éramos…
Pero también fuimos
los que llenaban la bolsa de piedras
al tirar al gato al río.


Dudu Fdez.
Villamuriel de Cerrato, España


❆ ❆ ❆



No quiero llorar,
cientos de libélulas buscan mudar sus alas
en mis lágrimas.
Espero tu voz en silencio
y aparto los pájaros con las migas de arroz
que guardé para sembrar en tus zapatos.

No hay balcón que aprese a un gato,
ni piedra que consiga fragmentar el agua.

Hoy no quiero llorar, no voy a pensar la distancia
hasta aquel espigón donde nos amamos desnudos,
eternos peces,
hijos de este templo
donde oramos para suplicar por el húmedo maná
de un beso.

No hay árbol que no baile con la brisa
ni vacío insalvable para el hombre enamorado.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆





‘Albertina’
Texto: Gabriel Merino
Ilustración: Aurora Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Desde el balcón avista la ciudad;
en el horizonte, sin brumas, el mar.

En la cocina bulle el agua del té.

Un gato triste atrae su mirada;
de un salto, ha trepado al árbol.

El agua borbotea.

El cielo, encapotado por momentos;
la atmósfera, cargada.

El líquido borbolla inquieto
en la tetera y en el aire.

El gato, como un fantasma, se ovilla;
el agua, cansada, descarga y se vierte.

Caen piedras.


V. Javier Llop
Valencia, España


❆ ❆ ❆



Desde los balcones de mi memoria
observo,
Ya no anidan los vencejos.

Soledad.
Silencio al otro lado.

Desde el estante de mis recuerdos
caen las flores marchitas,
Y el agua de la clepsidra.

Extraño.
Siempre el tiempo.

Como los árboles de hoja caduca
Que apuestan todo a primavera,
apuntalando la sombra del verano.

Divago.
Resucitan, mueren e invierno.

No me queda más opción,
que jugar con el gato de escayola
a piedra, papel o tijera...

Piedra,
        piedra,
                piedra...

Javier Estevez Vicente
Villamuriel de Cerrato, Palencia, España


❆ ❆ ❆



La tormenta

Del balcón saltaba el gato
huyendo de la tormenta…
Era granizo esa agua
que caía como las piedras.
Por más árbol que buscaba
para escalar, nada encuentra
y se refugia en la casa
del can, montando la fiesta.
Que gato y perro se sabe
no se tragan, ¡se detestan!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Un árbol solo
(… Siempre me gustará más un árbol que un libro)
Manuel Mantero

Un árbol solo
una impresión que eleva
la amplitud de la contienda
con la nada.
Soplan las horas
sobre la estampa pétrea,
como anclada.
Un árbol solo
terco,
no se reclama
hijo del agua.
Se ven sus astillas
dormidas
si miras
desde esa soledad
que sigue al desconsuelo.
Ramas de quebrada estancia
sin gato que las reclame
con soga para el ahorcado
que cuelgue sus penas
sujetas a su pasado.
Lo hieren los días
que evitan
verdores
y nidos —balcones
que añoran
gorjeos que sean
trinos—.
Hay un árbol que te enseña
que solo quedan las piedras.


Vicente Javier-F
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Ella y él


Un balcón adornado con sillas de colores y flores de papel
Espacio intermedio entre libertad y cautiverio
Ella soñando con el sol de verano, el olor del mar y los besos de sal.
Él soñando con cazar, correr, esconderse y maullar a la luna.
Ella sostiene en una mano un vaso con agua, que sabe a vino tinto y en la otra palma una piedra preciosa que late y sangra.
Un disco rayado de Chabela Vargas acompaña sus lágrimas.
Él sentado a su costado comparte su calor, ese calor de ira.
La ira de ella por ser una cautiva mansa del dolor y el recuerdo.
Del recuerdo de amar bajo la sombra de los árboles que danzaban con el viento
La ira de él por quedarse a su lado, callando el llamado salvaje de la calle. Un pago por ser aceptado tal como es, sin miedo a su estigma de mala suerte.
Ambos lado a lado, humana y felino no se atreven a salir al balcón. Detrás de las puertas de vidrio, todo seguirá igual, estarán seguros.
De pronto, el cielo sopla fuerte y la salida está marcada.
Ella da dos pasos y antes de seguir, coge a su gato negro de ojos amarillo fuego para sentir una vez más su ronroneo musical. Compañero de copas.
Cierra los ojos, sonríe y decide soltar. Ella pertenece ahí, él pertenece al mundo.
Cierra la puerta de cristal y se esconde para siempre.
El gato negro salta a la libertad a buscar buena suerte.


Marilyn Lavado
Paris


❆ ❆ ❆



LAMENTO

Zafio lamento el que a veces presto
A mi corazón a modo de tormento
Pensamientos míos que como piedra
Caída a modo de agua en la tormenta
Lastiman aún más si cabe tu dulce canto.

Canto agrio salido de tus bellos labios,
Balcón por el que suspiran mis ojos
Árbol tu cuerpo sobre el que trepo
En mis sueños como aquel lejano gato
Hoy león enfurecido en tu tormenta.

A la espera de mi muerte apostado
Veo pasar de continuo tus palabras
Como sombra que araña mis deseos
Consumidos en la oscuridad de mi despecho
Tristes recuerdos de mi postrero anhelo.
Hoy ya sé que te he perdido.


José María García Ocaña
Córdoba, España


❆ ❆ ❆



El gato, muy pequeñito,
ha tenido la osadía
de querer subir al árbol
y bajarse no podía.

Mi sobrino que lo vio,
presto lo bajó al suelo,
lo cogió entre sus manos
y a casa se lo llevó.

Todos celebran contentos
los maullidos del minino,
que lame, con gran empeño
la leche que hay en un cuenco.

Con sus garras de felino
se aferra y toma consigo
todo lo que arañar pueda.

Si pretendes asustarle,
échale un poquito de agua
sobre su lomo y espalda,
pero es tan "graciosillo",
que sin dudarlo, ya verás
como te lanza un bufido.

Para mantenerle limpio,
han preparado una caja,
donde, además de comida,
con piedras muy pequeñitas
y con una blanda paja
improvisan una cama.

Tiene unos bonitos ojos
una piel sana y cuidada;
cuando se asoma al balcón,
curiosea, sin salirse,
lo que por la calle pasa.

Es muy bueno este "juguete"
que por suerte ha vivido
rodeado del cariño
de grandes y de los niños.


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



PERICO

En el pueblo, al gato, le llamaban Perico
pues solo el niño Pedro podía acariciarlo.
Allí reinaba un gran árbol sobre la masía
de rústica piedra y ventanas de madera.

El único vidrio que allí conocía Perico
era el reflejo del agua en los charcos.
Su única relación con algo doméstico
eran sus paseos con Pedro por el balcón.

Apresaron una triste tarde al gato Perico
y en una caja de Pedro le encerraron.
Viajaron el niño y su gato a la ciudad
llena de agresivo olor a bicho muerto.

En la ciudad, al gato, le llamaban minino
pues había que encerrarlo si había visita.
Allí reinaba un cielo de antenas sin árbol
color piedra tras ventanas de la fría nada.

Lamía a diario el frío vidrio el gato Perico
tratando de beber el agua de ácidas lluvias.
Su única relación con algo vivo y natural
era Pedro tumbado frente a la televisión.

Mataron una triste tarde al gato Perico
y en una caja de Pedro le enterraron.
Viaja en vacaciones el niño al pueblo
lleno de recuerdos de su gato aun vivo.


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio’s Blog


❆ ❆ ❆



El gato blanco
sube el árbol
cuando una gota
de agua
lo congela
sacudiéndose
salen los diamantes
por flores
que caen
en las piedras
del camino
iluminando
mi balcón.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆



Como el gato viejo
que olisquea a los pies del árbol del tiempo,
sin saber,
que ya ha quemado seis vidas y media,
ando perdido,
recogiendo las piedras que me tiras
desde el balcón de tu indiferencia.
Te imagino mía,
en la soledad íntima,
donde mi mano me da lo que tú me niegas,
y corre un río inútil de esperanzas vacuas
que van mortificando mis anhelos,
soy un pobre diablo que
entre sábanas negras se desahoga,
esperando beber algún día
el agua salada de tu fuente virginal, ¿o no?
que más da, mientras pueda saciar mi sed.


Manuel Díaz García
Gáldar, Las Palmas, España


❆ ❆ ❆



IMAGINARIO

El agua es un camaleón,
su color, puro reflejo,
del universo, el espejo
donde las cosas se miran.

La montaña es el balcón,
de la inmensidad del mundo,
el latido más rotundo,
corazón en la tormenta.

Cada árbol, un pulmón,
abrazado por la hiedra,
escultor, junto a la piedra,
de las luces y las sombras.

Las estrellas, brasas son,
como los ojos de un gato,
de la noche, el más sensato,
lazarillo de la tierra.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



una rana en el estanque
dormita al sol de mayo
sobre las ondas del agua
ríen los árboles
un gato silencioso como una nube cruza
la hierba
ojos verdes
piedras de jaspe azteca
asomados al balcón del acecho
entrecierra los ojos
la pequeña pantera de sombra gris
es mediodía

duerme


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Piedra y silencio.
Tu nombre, impronunciable.
Asomada a tus ojos,
balcones abiertos
a precipicios de cal y agua,
acompaso mis sueños
a tu presencia.
Como un gato
inexperto
retenido por el miedo
en las alturas
de un árbol,
mis pensamientos se quedan
atrapados en ti.


Francisca Prieto Martínez
Cehegín, Murcia, España


❆ ❆ ❆



Te acuerdas, querido mío
cuando el gato que jugaba
en ese balcón amigo
bebiendo agua del río
y mirándonos despacio
cuando yo aún te quería.
Recuerdas, cuando curaba
con mis manos, bien heladas
la frente bien niquelada
maltratada por la piedra
que te lanzaron con fuerza.
Allí, justo, fue el momento
en que yo más te quería
mas luego, dejé de hacerlo
y el gato me sonreía.


Maria Toca
Santander, España

www.lapajareramagazine.com


❆ ❆ ❆



Hoy he visto un gato negro
semiescondido detrás de un árbol
chamuscado por el odio.

Le he tirado una bomba de agua
como esos globitos que llenan los niños
embriagados por la rabia.

Debería haberle arrojado una piedra
grande dura afilada
para hundirle los sesos
romperle el cráneo en mil trocitos
de estaño.

Ay qué daño.

Y después, consumar su venganza
arrojándome por el balcón
hasta que mi cuerpo reventase
rebotando en los alféizares
de todas las ventanas.

Imagínate una caída infinita
la agonía de saberse muerto
en el aire
no hay lugar para ti en la tierra.

Un gato me ha mirado.


Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

www.sub-let.blogspot.com
YouTube: Los Punsetes "Un Corte Limpio"


❆ ❆ ❆



Rayuela

¿Cielo y tierra?
Tiré la piedra
Nada ocurrió
Quise avanzar
Sin las reglas del juego
Puertas, ventanas
Fronteras y verjas…
Mi balcón es otro
Se abre a un mundo
Hermoso
Odioso
El gato que vive conmigo
Me abre los ojos
Esconde la piedra
Su mirada profunda
Me indica el camino
Ni cielo ni tierra
Yo no trepo al árbol del jardín
El agua de lluvia nunca me toca
Nuestro balcón me deja ver
Lo que puede ser
Lo que tal vez será…


Yolanda Carreras
Madrid, España


❆ ❆ ❆



El gato
(Ecos de O. Girondo)

Desde un balcón otea,
piedra, ferrata, rama,
el verde de la rama
de un árbol. Se menea
y columpia; se recrea,
vacile de retama,
un canario de llama
o un petirrojo tea.
Fija la pieza el gato.
El pájaro se baja
al agua de un regato,
y en un salto felino
va y se… volatiliza
la gesta del minino.
Su sino:
la búsqueda de chance
que vuele en ese trance.


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



QUISIERA SER

Quisiera ser piedra para no sentir
esta angustia que me ahoga.
Nadie me dijo que por amor también se sufre.
Se lo conté a mi gato
y él se acurrucó a mi lado para consolarme.

Quisiera ser agua y fluir sin sobresaltos.
No estoy para cascadas.
Voy a dejarme llevar, abandonada a la corriente.
Ahora mismo,
solo me entiende el mar.

Quisiera ser árbol y sentirme
fuerte y robusta ante las adversidades.
Llover mis hojas en otoño
y quedarme desnuda ante ti,
ya no siento el frío en la piel. He dejado de ser hielo.

Quisiera ser algo, pero aquí estoy
apoyada en la baranda de mi balcón, paralizada,
mirando al infinito, esperando de nuevo
tu llamada que me recuerda lo lejos que estamos
y lo complicado que es todo.


María Carvajal
Cáceres, España


❆ ❆ ❆



Diferencias


Recuerdo esta tarde, padre,
acodado al balcón que asoma a ese mundo ancho,
aquellos días de zoológico,
cuando era otoño y los árboles
cubrían los charcos de agua
que entre risas y retos jugábamos a pisar.

Disfrutábamos con inocencia del cautiverio infame.
La frescura de entonces no conocía de culpas
y la imaginación igualaba
la salida dominguera
con la gesta de los héroes
que vencían elefantes y leones
en los libros de aventuras.

La tarde pertenecía
a la fascinación y el asombro,
a los pasos ágiles y elegantes de los gatos
que poblaban el Jardín Botánico.

Y hoy me pregunto, padre:
¿qué nos separa de ellos?
quizás el convencernos
que ya no somos salvajes;
que abandonamos por milenios la edad de piedra;
que podemos explicar cada crimen
con bonitas palabras
y hacer razonable la mentira y la tortura.

Tal vez nos haga superiores
la simple maravilla de la explosión hormonal
esa que, civilizadamente, denominamos amor.


Rubén Sacchi
Lanús, Buenos Aires, Argentina


❆ ❆ ❆



HAIKU PARA MIS HIJOS

Balcón de cuento:
gato y piedra escuchan
cantar al árbol.


Karlos Linazasoro
Tolosa, Gipuzkoa


❆ ❆ ❆



Recorro el resplandor
de una bandada de pájaros,
bautizo ecos en la matriz del árbol,
descansan en mi boca las estrellas
y se cuelgan de mi brazo.

En una caricia hermano
el silencio de la piedra y
los cascabeles del agua,
la tierra rancia
y cosechas de manzanas.

Soy viento
que baila con los gatos.
Deshojo los balcones de citas olvidadas,
colmo de aromas
el cuerpo de tu infancia.

Soy viento.
Abro todas las jaulas.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



El gato al agua


Había un árbol que daba sombra
al final del callejón. Lo cortaron
cuando la abuela era joven.

Los otros se quejaron, raíces, hojas, mosquitos.
Lo cortaron con hachas.

Luego, cuando la abuela era vieja y yo niño
levantaron un muro de piedra para tapar el callejón.

Los otros se quejaron, los de casitas con jardincillo,
niños de uniforme, autos que robar.

El muro no sería tan alto, dijo la abuela
cuando ya no podía ver que su balcón daba al muro, y no había luz.

Cuando llueve, el agua que busca su camino
horada las raíces del muro,
inunda el callejón, y los otros se quejan
por no poder llevarse el gato al agua.


Guille Blanc
Granada, España


❆ ❆ ❆



La noche me mira con sus ojos de gata,
Me besa con sus besos de agua.

Un árbol bosteza,
Estira sus ramas,
Acaricia el balcón
Dónde sueño un poema.

La Luna,
Piedra preciosa,
Rompe mi silencio.


Eduardo Benítez Romero
Madrid, España


❆ ❆ ❆




viernes, 5 de mayo de 2017

Palabras prestadas #117

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por el poeta neozelandés Jack Ross. Tienen hasta el martes 16 de mayo, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#117  Las Palabras son prestadas por Jack Ross:


gato

árbol

agua

piedra

balcón



Jack Ross ha publicado varios libros de poesía, entre ellos City of Strange Brunettes (1998), Chantal's Book (2002), To Terezín (2007), Celanie (2012) y A Clearer View of the Hinterland (2014), además de cuatro novelas y dos libros de relatos cortos. Es director y editor de la revista Poetry NZ, y ha editado diversas revistas literarias y antologías. Tiene un doctorado en Inglés y Literatura Comparativa de la Universidad de Edimburgo y actualmente es Catedrático en Escritura Creativa en Massey University.

mairangibay.blogspot.co.nz
New Zealand Book Council – Jack Ross


Camionero sobre hielo


El motor se detuvo
a medio bajada por la rampa de salida

justo cuando cambió el semáforo a verde
para con cuidado en el arcén

y enciende
la luces de emergencia


decía Bronwyn
fuimos a buscar ayuda

me dejó en la estación de servicio
cuando llegué al coche

había un policía
un autobús había golpeado un vehículo utilitario

calle abajo
Necesitaba esto como un tiro en la cabeza

decía
el de la grúa era un viejo fibroso

que levantó el coche
sin esfuerzo

mientras dábamos saltos
en la cabina de su camión

pensé
ya sé qué se siente

al conducir un gran camión
sobre los campos de hielo


mi álter ego
radio frequencia en mano

abierta la botella de Jim Beam
entre las piernas

el horizonte gris de peltre


(Traducción del poema Ice Road Trucker de Jack Ross – traducido por Charles Olsen)


El viernes 19 de mayo 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Mirar el fuego de Rocío Arana Caballero de la editorial Pre-textos

Dos botones de sangre entre mis dedos
por enredar con el brasero antiguo:
era el cine de invierno. Chocolate
y miradores blancos de cristal,
árboles en la plaza, bicicletas
y Superman cayendo del columpio.
Tardes en que mirar el fuego era
como tener un novio,
jugar a cosas serias de mayores.

Mirar el fuego

Rocío Arana nació en Sevilla en 1977 y es doctora en Filología Hispánica por la Universidad Hispalense. Ha publicado dos poemarios, Magia (Sevilla, Númenor, 2002), y Pampaluna (Madrid, Adonáis, 2004), que resultó ganador del premio Florentino Pérez Embid, de la academia sevillana de Buenas Letras. Recientemente ha sido editado su primer libro de poemas en prosa, Las siete barbies solteras (Sevilla, Númenor, 2010.)



Más información sobre el libro en Pre-textos




viernes, 27 de febrero de 2015

Poemas prestados #71

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por el fotógrafo Chema Muñoz. Te animamos a que sigas participando en la septuagésima segunda edición que empieza el viernes 27 de febrero del año 2015.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Nicolás Corraliza quién recibirá el libro Mañana los amores serán rocas de Isabel Cienfuegos de la editorial Cuadernos del Vigía.



A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
bosque, caer, cielo, piedra y tormenta.



❆ ❆ ❆



CROCHET

Hay un dios noqueado en el cielo de los boxeadores.
Sobre el cuadrilátero una tormenta,
una masa que ruge enamorada.

Es la fama un animal tenebroso
infecto de pulgas sedientas.

Detrás del guante llega el golpe.
Caer sobre lona como plomo fulminado
y oír una voz entre las cuerdas que me llama.

Mientras la luz se aleja,
un bosque de piedra se abre implacable
y el combate se diluye en la densidad del olvido.


Nicolás Corraliza
Cáceres, España

nicolascorraliza.blogspot.com


❆ ❆ ❆



LOS EXTRAÑOS


Tormenta de gitanos que rezan goteras estiradas en el tiempo
como niños gordos revolviendo el sonido de los sapos,
                                                                                      a medianoche

Caer es subir las polleras turbulentas del atardecer
                                              y pañuelos despeinados se estiran lejos hacia el cielo
cielo que es bosque, que nombra sonidos extraños, profusos de rocío…

No los vieron.
                         Los sintieron cantar desde dentro de la piedra que baila dentro
                                                                              de un aro incandescente de color.


Susana Lang
De La Garma, Pcia. de Buenos Aires, Argentina


❆ ❆ ❆



Mi barco chiquito cabalga brioso
sin miedo a tormenta ni a viento enojoso.
Fuerte la quilla, valiente la proa
mi barco navega
venciendo a las olas.

Subir, bajar, saltar, caer
a tomar el cielo y la espuma a la vez.
Cuadernas y baos de roble que esconden
secretos de duendes
y de viejos bosques.

Mi barco le teme tan sólo a una cosa,
y es acercarse a esa piedra envidiosa
que celosa de sus velas al abismo se asoma
enredando los vientos,
rompiendo maromas.

Pobre del casco si allí lo alcanzara
en astillas volando el rival lo dejara
y ser sola entonces la única amada,
la roca, su boca
que el mar ya besara.


Mª Jesús Robles
Madrid, España


❆ ❆ ❆



BÚSQUEDA

Me falta una vocal para rimar
la caída del bosque desde el cielo,
me falta una vocal.
La tormenta de ideas
no llega al cráneo de todas las piedras,
no llega al alma de una vocal.
La búsqueda continúa.


Carlos de Gredos
Hoyocasero (Ávila), España

cerrogallinero.com


❆ ❆ ❆



Nuevas tecnologías

Dime, viejo del lugar.
Ahora que el misterio
gris del cielo no detiene
en tu presencia el torpe
paso del extraño, y tu
voz desaparece al
augurio de tormentas.
Ahora, que las piedras
del camino han caído
en el olvido y no sirven
ya al destino en el
bosque de tu ausencia.
Dime, viejo del lugar.
Ahora.¿Qué será de ti?


Jose Manuel Ponce
Valencia, España

poetemarios.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Lloviendo piedras

De crónicas ancestrales.
Cuentos narrados al calor
de la hoguera en las noches
de invierno ha llegado hasta
nuestros días,
viajando en el tiempo,
una historia singular..........

En un día de sol glorioso,
por razones desconocidas,
el firmamento tornó
en negro dragón
y por sus fauces
llameantes expulsó
a la tierra
un diluvio aterrador.

Tal fue la tormenta
que la leyenda
asevera que en simbiosis
con el aguacero vieron caer
del cielo enormes bloques.

Y la lluvia de piedras
se prolongó
varias jornadas
a lo largo del bosque.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



No te confundas:
No eres ningún Obélix
andando por el bosque
para ir tapándote la cabeza
con tu menhir de piedra.

Tranquilo.
La tormenta pasará
y el cielo no nos caerá.
¡Devuélveme el bolso ya!.


Jaime Suau Castro
Lérida, España


❆ ❆ ❆



Lo mismo que un castillo de bosque sin sentido

Lo mismo que un castillo de bosque sin sentido,
Sin perlas en sus ríos,
Sin piedras en sus cielos,
Sin púrpuras que adornen sus vestidos,
Sin toques de clarines moribundos,
Así he visto caer mi mundo letraherido,
Sin duendes en lo escrito,
Sin tintes coloridos,
Sin ojos que distingan mi sentido.
Como una cruel tormenta en este nido
Que habito sin permiso,
Con ansias de un motivo empedernido
Que alivie mis suspiros,
Así siento el quejido que extiendo
Por los bosques sin sentido.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆


Stonehenge

Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Identidades

Me hubiese bastado con ser alguien
si a vosotros os hubiese sobrado
que fuese yo.
Os juro que si,
hubiese sido piedra para en mi tropezar.
El cielo no se mide por sus imsonios
ni por el caer de su perserva quietud.
Me hubiese gustado ser como vosotros,
piernas rotas en medio de un bosque de agua.
dos, tres, mil veces.
Os juro,
me hubiese gustado
llegar hasta vuestra enferma soberanía,
desvestida de estas prudentes selvas.
Poner algo de mi parte
pero todas las teneís vosotros.


P. Gorricho
Logroño (La Rioja), España


❆ ❆ ❆



¿hasta cuando?

se levanta herida cada día en otro bosque
desayuna tormentas
escribe piedras
pesca cielos
y por la noche
cae en una espiral
que le devuelve la vida.


Jana Tziveleki
Atenas, Grecia

laversiondejana.blogspot.com

"Columna vertebral". Foto: Jana Tziveleki

❆ ❆ ❆



Cuatro elementos con cinco caras

Amor, pesada piedra preciosa,
todos deseamos caer en tus grietas
al amparo de las tormentas de la vida,
y poder ver el cielo abrirse en la noche
con mil estrellas brillando sobre el bosque.

Tiempo, poderosa piedra imantada,
en la tumba del hastío nos haces caer,
allí sufrimos la desazón de mil tormentas
bajo un cielo eternamente gris
que oculta el sol y roba la vida al bosque.

Sueño, ligera y traslúcida piedra,
tela de araña que nos libra de caer
elevándonos sobre toda tormenta,
y así libres conquistamos el cielo
sin que el bosque impida ver los árboles.

Miedo, negra piedra del temor,
a caer en un pozo de aguas oscuras,
a perderse en tremendas tormentas,
a jamás ver de nuevo un cielo azul.

¿Y... del bosque, qué?

El bosque es la fuente de todo
del miedo y el sueño, del amor y el tiempo.


Julio Alcalá
Castellón, España

julitoches.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Canguelo.

Hoy tengo miedo
que el canguelo sea mi amigo,
la indiferencia sea mi sombra
y la costumbre mi rutina.

Hoy tengo miedo a mirar:
el cielo sin ver sus estrellas,
el bosque sin ver sus árboles,
la tormenta sin ver sus gotas,
el hombre sin ver sus sueños,
el dolor sin ver sus cabildadas.

Tengo miedo
a caer sin levantarme,
a tropezar la piedra sin quitarla del alcorce,
a despertarme sin mis sueños,
a sentir que el alma está vencida,
a encontrar mi sefiní.

Hoy tengo miedo,
que mañana estas palabras,
queden en mi olvido.


Jorge Eliecer Dorado
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆



Sí.

Miénteme !!
dime que soy mas bonita que el cielo
que bajo tus alas estaré
resguardada del frío,
de la pena
miénteme !!
Dime que no me dejaras caer
y cuando caiga la tormenta recogerás
todo lo que este roto
miénteme !!
Dime que debajo de tu semblante de piedra
hay alguien, hay algo
miénteme!!!
No me dejes caer
bajo la piedra el cielo y el bosque
miénteme!!
yo siempre te diré la verdad
una mentira !!


Cristina Eme
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆



Catástrofe ecológica

Desde el cielo
cae
una
luz
intensa.
Un bosque de piedra líquida arde
en alta mar. Se acerca la tormenta.


Anton Not Reig
Mollerussa, Lleida, España


❆ ❆ ❆



Déjame templar la ira en tu pecho, respirar la tormenta de una mañana de invierno,
oír los ecos de sus cielos profundos y de sus océanos de vientos.

¡Ay, tu pecho! Refugio de viejos incendios; idiomas de gozos, lenguas de infiernos.

Déjame acariciar bosques de vida en la noche de tu pecho, deshojar miedos,
caer libre en el tiempo.

Es tu pecho piedra de hiel y canto de sollozos muertos.
Ciénaga latente, donde nunca habitó un corazón.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



Súbita conmoción del cielo
se precipita la tormenta
el color cambia en el riachuelo
silba y murmulla el bosque de hiedra
cae imperturbable la lluvia
despiertan las piedras


Xisca Minart
Palma de Mallorca, España


❆ ❆ ❆



Hay una tormenta de piedras
en tu boca, y en tu estómago
el lenguaje de las flores
un lento decrepitar
de párpados, estallidos
de silencio contra el eco,
pájaros naufragan cielo.
Son mis pupilas agua,
océano de tus piernas,
furia de todos los dioses.
Es tu sexo un arañazo,
abismo de mis calendarios
cayendo en un bosque rojo
de tiempo y relojes verdes.
Entre tus piernas un grito
de amor profundo a la muerte
la ceniza de la nieve
conquistando mi cabello.
Una vida horizontal
es vértigo entre dos cuerpos.


Gonzalo Benito y Lydia Alcaraz
Madrid, España

marineroenmarte.blogspot.es
sinlapretensiondecasandra.wordpress.com


❆ ❆ ❆



.revés al Todo

(El cielo deja caer sus piedras sobre el bosque
y este le responde con su tormenta de nubes)

… beso te Cuando


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Desde arriba

De niño una vez lanzaste la palabra piedra,
que la tierra atrajo gravemente
con nueve coma ocho metros por segundo
al cuadrado multiplicados por su masa,
tal como te enseñaron en la escuela.
Su impacto mineral te hizo curioso
y desde la atalaya de tu infancia
—un árbol que te impedía ver el bosque,
tu casa, el resto del mundo, el gris
del cielo atiborrado de tormenta—
a horcajadas en la fronda de su copa
arrojaste con avidez otros lexemas,
algunos perezosos. Contemplaste
caer la palabra sueño, igual que un ave
de lánguidas sílabas desflecadas
que al descender te arropan en tu espera,
la palabra utopía planeando
pero sin tocar suelo,
menguar la palabra amor
con la distancia, y desde arriba,
volverse el significante tan pequeño
como un punto suspendido en el abismo,
la honda densidad de la palabra miedo
(proporcionalmente inversa a su volumen)
resbalar por tu mano y bajar lenta,
su estela demorada en fuegos fatuos
que en el momento mismo se consumen.
Qué sabes que no supieras antes,
lanzador de palabras, cada vez
que tus dedos las empujan al vacío.
Quizá digas que hay quimeras que se cumplen,
fríos que queman, sentimientos
que aviva
lo lejano.


Carmen Sancho Guinda
Madrid, España

De cuando la lluvia me retiene


❆ ❆ ❆



Ya no quiero huir.
Me quedo a construir piedra tras piedra, muro
tras muro

lo que tú quieras, amor, lo que el amor me dicte,
lo que la vida me susurre como el aire
entre las ramas de los árboles de un bosque. Estaré atenta.
Cada día miraré el cielo, tomaré prestadas las nubes, inventaré
horizontes nuevos para no caer en la vieja costumbre de pirarme. No. Me quedo,
albergaré en mi casa tu pelo mojado mientras dure la tormenta.


Eva Palop
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



viernes, 13 de febrero de 2015

Palabras prestadas #71

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por el fotógrafo Chema Madoz. Tienen hasta el martes 24 de febrero, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#71  Las Palabras son prestadas por el fotógrafo Chema Madoz:

tormenta

caer

cielo

bosque

piedra



CHEMA MADOZ 1958.
Durante los primeros años ochenta realiza estudios de Historia en la Universidad Complutense, que compagina con su formación fotográfica en diferentes cusros y escuelas de Madrid.
Realiza su primera exposición en 1985. A principios de los años 90. sus imágenes poseen un lenguaje definido y personal. Su mundo se centra en la presencia insólita y poética de los objetos que selecciona y dispone en escenarios íntimos, construidos por el mismo. En su obra- próxima a la poesía visual, la pintura y la escultura- los objetos descontextualizados se trascienden a sí mismos y enseñan algo que se oculta a una mirada ordinaria. Metáforas fotográficas, juegos visuales, objetos dispuestos a sorprender y provocar al espectador, pues tras su apariencia habitual, revelan una singularidad que nos remite a una asociación inesperada.
En sus fotos la realidad resulta cuestionada. Invita al espectador a la observación y la reflexión y a descubrir la poesía oculta de los objetos.
Premio Kodak (1991) Premio Nacional de Fotografía (2000) Premio PhotoEspaña (2000) Premio Bartolomé Ros (2010) Premio “Overseas” Higasikawa, Japón (2000) Autor destacado en la Bienal de Houston (2000).








Galería Elvira González

jueves 22 de enero al 14 de marzo de 2015

C/ General Castaños, 3
28004 Madrid
Tel. 91 3195900
www.galeriaelviragonzalez.com


El ojo crítico - Chema Madoz, creador de metáforas visuales


El viernes 27 de febrero 2015 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Mañana los amores serán rocas de Isabel Cienfuegos de la editorial Cuadernos del Vigía

Sobre el libro: Los cuentos de este libro tienen en común la perfección del estilo y la naturalidad. Tratan sobre asuntos importantes, pero lo hacen sin énfasis, con la ligereza y elegancia del vuelo de un pajarito. – Óscar Esquivias
     Con edades y situaciones diversas, los personajes de Isabel Cienfuegos hablan del amor, del tiempo, de la trasformación, de lo inesperado. Palabras de todos los días que cuentan lo que no se dice, lo que asoma tras los gestos cotidianos: es la aventura de vivir, cuando vivir no es una aventura. Una escritura dulce y potente a la vez, intelectual y cargada de sensaciones. – Clara Obligado
     Con la habilidad y precisión de un cirujano, Isabel Cienfuegos disecciona historias sobre la vida, el deseo, el amor, la frustración. Todo está contenido en estos seis cuentos llenos de sutileza literaria, con una prosa ágil y rica que engancha desde la primera línea. – Carmen Peire

     Con Mañana los amores serán rocas de Isabel Cienfuegos, la editorial Cuadernos del Vigía inaugura la colección Inicia dedicada a los escritores noveles.

Más información sobre el libro en Cuadernos del Vigía





viernes, 25 de abril de 2014

Poemas prestados #55

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por el poeta Andrés Neuman. Te animamos a que sigas participando en la quincuagésima sexta edición que empieza el viernes 25 de abril del año 2014.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Juan M. Santiago León quién recibirá un libro de la editorial.






A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
antípoda, piedra, estría, luciérnaga y extranjero.



❆ ❆ ❆



Palabras que me decía mi padre cuando se enojaba:

– Pareces extranjero..

País de la antípoda que siempre mencionaban mis amigos cuando querían escapar de sus vidas:

– Nueva Zelanda..

Cicatriz contra la que mi mujer siempre luchaba, pero que ahora, de buena esperanza, bendice:

– La estría es un aviso del cuerpo que te informa que tu piel es como la tierra, fecunda,
y se agrieta..

Material de la que está hecha la adoración a un culto antiquísimo y trascendente:

– La piedra

La duración de este poema:

– Como el resplandor fugaz de una luciérnaga.

El resto es orfebrería..



Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

colectivosublet.blogspot.com


❆ ❆ ❆



TRÁNSITO

No hay método para cruzar
el acantilado tiempo de la muerte.

Intuimos espacios extraños,
oscuridades de piedra y estría
donde todo se torna extranjero.

Detrás de la última luciérnaga
el silencio conquista la palabra.

Ceguera abisal antípoda de sol
que imposibilita regresar
a los poemas posibles.


                             A José Saramago por su legado.
                             A Pilar Del Río por su hospitalidad.

Lisboa 19 de Abril de 2014



Nicolás Corraliza
Extremadura, España


❆ ❆ ❆



El silencio.

Las palabras no tienen dueño.
No son de nadie. No nos pertenecen.
Vienen de muy dentro.
De muy lejos. De las antípodas.
Se nos rompen en la boca
Como piedras despeñadas.
Se nos clavan en la lengua.
Recorriendo sus estrías.
Marchitándose en su punta.
Sin aliento. Agotadas.
Extranjeras e invisibles.
Como el eco. Y las luciérnagas.


José Manuel Ponce Salgado
Valencia, España


❆ ❆ ❆



Vampiro del algoritmo

Irrumpió en silencio como extranjero
que ofreció, cual luciérnaga, su luz
imponiendo su yugo en mi testuz
de manso deslumbrado. Lo primero
fue su piedra miliar en el lindero
del camino, como ley revelada.
Al fín, recibí su lluvia dorada
de buen grado y hasta fue llevadero
cuando escarificó en mi piel su estría
dejando firma. Con su mano umbria
sembró hongos de Yuggoth, libó a su ritmo
enfermizo, -antípoda de la entraña-
de mí pues, más que un dios, era alimaña
virtual, mi vampiro del algoritmo.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



UN SOPLO DE EXTRANJERO

Da lo mismo el lugar donde yo habite.
Da lo mismo el perfil de mi guarida
Y el escombro que la cubra cada día.
Da lo mismo, habito en una estría.

Y en el aire polvoriento de esta esquina
Me pregunto si algún día yo viviera
En la antípoda del centro de mi herida
¿qué sería si las piedras me quisieran?

Da lo mismo en la luz que en la quietud.
Por la noche la luciérnaga me alumbra,
Mas la luz no abre camino por las sendas,
Soy en ellas un soplo de extranjero.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro -Treviño-, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆



Sangrando
luz de luciérnagas
baten sus alas
las mariposas grises del fango.
Moho,
barro.
Sangrando lágrimas verdes
araño mis piernas con las púas del espino
montaña arriba, montaña arriba.
No hay sendero de vuelta.
En las antípodas del sueño está el hielo,
en las antípodas del hielo está la puerta de las luciérnagas.
Extranjera, golpeo la aldaba forjada.
Extranjera sin puerta ni abrigo
nadie acude a mi frío.
Del hierro caen mariposas,
cuerpos secos de polvo y hielo.
Tejidas estrías negras
dibujan sus alas en el suelo
presas de la luz brillante, deshaciéndose, deshaciéndose.
No hay sendero de vuelta,
ni puerta, ni abrigo.
Sangrando luz de luciérnagas
arañan mis piernas
las alas secas de las mariposas.
Barro.
Moho.
Hielo.


Pon
Madrid, España


❆ ❆ ❆



El Absoluto

Como un extranjero en este inhóspito parecer,
desconoce lo que yace al costado del camino.
De pie se yerguen a los lados gigantes sombras
y en la horizontal se confunden aguadas acuarelas.

La máscara que soporta en su rostro filtra los
motivos desperdigados a los lados, olvidados.
De sus antípodas deja solo pasar el pasado,
que perfora las sienes y abandona este ahora.

Camina la vida el hombre derrotado, vencido
por sus propias piedras, acaudalados de estrías,
sus ojos contemplan, secos de luciérnagas, el latir
de una hoja y su lento descenso al absoluto.


Leonardo Crudo
Hurlingham, Buenos Aires, Argentina

ensimismadisimo.blogspot.com.ar


❆ ❆ ❆



la antípoda del verso

En la antípoda,
                        la sequía de versos llena de estrías los labios
de las farolas que, tímidas, se dejan alumbrar por las olas.
En su antípoda,
                        las manos extranjeras expolian tesoros, pero solo
en oro y plata y piedras, y no en brillos en ojos ajenos (despierta).
En tu antípoda,
                        las luciérnagas se besan e iluminan
un sendero etéreo entre hadas borrachas que nunca verás.
En mi antípoda,
                        el delirio de sus labios, y mis sábanas
ya frías, y ya es verano en la mano que no me acaricia.
En esa antípoda,
                        versos desnudos que desgarran almas vacías.
En otra antípoda,
                        las mariposas, las metáforas y la luna
de los poetas que recitan versos a camareras por los bares, y ninguna verdad.

En la antípoda relativa de medio corazón, solo
medio corazón. En la antípoda de tu antípoda,
tú.


Alberto Espuny
Murcia, España


❆ ❆ ❆



El viaje

En la falda de la ardiente montaña
de una estría
emerge una piedra.
Peregrina desde el extranjero
a su antípoda.
En la noche brilla cual luciérnaga
acariciada por la luna.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



“…No puedo detenerme,
perdonad, tengo prisa,
soy un río de fuerza, si me detengo
moriré ahogada en mi propio remanso.”
(Gloria Fuertes)

He llegado serena hasta aquí,
sin detenerme.
Con estrías, canas y alguna arruga.

Antípodas de lo que fuimos,
ya no jugamos a “piedra, papel o tijera”.
Somos extranjeros en un mundo sin memoria.
Recitamos versos de algún poeta maldito,
o peor aún, olvidado.

Recuerdo una noche de verano,
una cualquiera de las que nunca viví,
buscando luciérnagas, sapos y culebras,
trasgos, xanas y corujas
para inventar el relato de mi vida,
esa misma que todavía saboreo
en algún poema de Gloria Fuertes.


Lola Álvarez Feito
Madrid, España

midulcerutina.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆



El piano

Suavemente el silencio se ha hecho forma
que moldean los sonidos de un piano.
Su música es voz, espejo de ébano,
donde nadie es extranjero en su horma.

Siento en la tarde cómo se entretejen
mis sueños y sus acordes de hiedra,
que se tallan como estrías en piedra
y deseo que de mí no se alejen.

Quizá es el albur del piano el espejo
del oriente y su antípoda, reflejo
de un mismo río y la vida azarosa.

Quisiera huir al instante que otrora
la canción, la luciérnaga y la aurora
me mostraron el color de la rosa.


Esteban Ortego
Castleford, West Yorkshire, England


❆ ❆ ❆



El caminante

Caminante tenaz, hombre porfiado,
exhausto buscas desandar tus pasos
que a la antípoda de tu raíz te han guiado.

Cual piedra inerme, ruedas los caminos,
bajo luceros que cintilan cual luciérnagas
y la vehemencia de tus sueños peregrinos.

Eres un extranjero más en tierra extraña,
con rostro y alma surcados de recuerdos,
como estría que a vetusto árbol acompaña.

Caminante tenaz, hombre porfiado,
no desandes tus pasos con desgano,
la vida es breve, mas el andar pesado.


Alejandra Georgina Laorrabaquio Saad
Estrasburgo, Francia

ginasaad.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Versos

Los versos no pertenecen a la pluma,
sino a las luciérnagas en vuelo,
a las historias grabadas en piedras manchadas
y a las estrías de los árboles sagrados.

En la antípoda oscura
ellos también se aferran a las palabras que ligan todas las almas,
y ya no somos extranjeros.


Ann Marie Fickes
Virginia, EE. UU.


❆ ❆ ❆



Las tinieblas son imaginación,
mi amor es la realidad.
Ni en la antípoda de mi corazón
hallé razón para no amarte.
La piedra de mi zapato se hizo pétalo,
la estría se llenó de bondad.

Los sueños no se sueñan,
se cumplen. Se pueden besar.
No necesito luciérnagas para alumbrar
los centímetros entre tú y yo.
Dejé de sentirme extranjero
acomodado entre tus brazos.

Las tinieblas son imaginación,
mi amor, una realidad.


Javier Lara
Antequera, Málaga, España

www.javilara.com


❆ ❆ ❆



No te vayas (inspirado en No te salves de Benedetti)

No te quedes en la antípoda de mi aliento,
no te vayas sin lamer la estría de mi dolor,
no te desnudes antes del vuelo errante de ésta luciérnaga,
no te vistas sin aguar mi mirada de piedra.
Pero, si no te quedas, si decides no quedarte,
y la luciérnaga vuelve a ser piedra
y la piedra, dolor
Y el dolor, aliento amargo,
mi boca, mi boca insomne y traicionera, seguirá derramando tu nombre, antes extranjero.


Keka Conesa Mínguez
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



Arena

Somos como arena:
se nos van los días con el viento.
Nos llevan por el bosque,
nos vuelven extranjeros;
se mezclan con el polen
que se roban las abejas
de carbón y oro.

De arena somos miel,
somos del cielo las luciérnagas
que jamás volteas a ver.
Nos quedamos prendidas de la noche
hasta que el sol nos barre
con su luz.
Caemos pues del cielo,
como piedras,
volvemos a la tierra
una segunda vez.

Somos como arena:
la piel se nos abre con la sed.
Las estrías reclaman que algo dulce
humedezca nuestros cuerpos.
Días cuyos momentos
se separan
como el agua y el aceite.

Somos como arena:
los susurros nos transportan por el universo
hacia otras bocas,
hacia otras manos.
Nos llevan
hasta las antípodas
que nos hacen ver de fuera
a detalle nuestros granos.

Somos como arena:
a veces arrullamos nuestros sueños
cuando nos dejamos arrastrar
hasta el fondo del océano.


José Carlos Barranco Ávila
Ciudad de México, México

karbonarts.com


❆ ❆ ❆



MI ANTÍPODA

No hay lugar donde fuera extranjero,
Mísero, pérfido y traicionero;
Ni espada que de piedra
no fuera forjada,
que estremecieran mis entrañas.
Como la Luna ensangrentada.
No hay lugar que luciérnaga alumbre,
Miserable, Lázaro y destruido,
Que aún perdido,
Atormentara mi coraza
Y mi podredumbre.
Pues, tan bella de siniestra lujuria
Y enmascarada cobardía,
No porfiaría que ¡Mi Antípoda!
Existieras de lágrimas y desdicha.
Que, de vileza emponzoñada,
con ruda y profunda estría,
En mí, se sintieran dicha.


Francisco E. Martín Cerezo
Málaga, España

lafelicidaddewig.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Luces de infancia..

¿tu recuerdas de pequeño
cuando en los ribazos del camino
se encendian aquellas luces verdes
todas en fila ?
hasta el nombre suena a infancia,
luciérnagas nos llenaban de alegría,
respeto, cariño,
y que sin tocarlas,
buscábamos entre las piedras
para admirar
con aquellos ojos curiosos
llenos de vida,
llenos de niño y de niña.
cuando llegaba el amigo
extranjero
dandonos tanta importancia
lo llevabamos a las antipodas
del secreto,
para que no supiese nunca
donde soñábamos
viendo
aquellas dulces lucecitas,
que no queriamos
que nadie tocara.
Estriada la vida
cuando ahora pensamos en ellas
ya no están ....
ni infancia
ni luciérnagas.
ni fantasía.
ya no queda nada...
salvo la vida.


Cristina Eme
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆



Inmóvil, como un punto en la sombra
de mi sombra,
estiro el plexo solar, territorio de
luciérnagas,
y tropiezo con mi antípoda.

Sobreviene un murmullo de luces
sorprendidas por las estrías que
lamían las paredes de mis sueños;

y, cuando la constelación de sombras
y luces interiores
va a formar un
corro para el juego, vuelvo a mirar:

si es la proximidad de las piedras
que me conjugan,
si el atardecer lluvioso del antiguo deseo…

es lo que me convierte blandamente
en el mejor extranjero.


Paloma Bienert Barberán
Santander, España


❆ ❆ ❆



Caminante

Botas viejas
cubren mi piel de extranjero
por el borde de tu camino,
atravesado por estrías que brillan en las piedras.
Son lágrimas de luciérnagas
levantando el polvo de las antípodas
del espejismo que nunca alcancé.


Patricia Richmond
Zaragoza, España

patriciarichmond.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆



Globo terrestre

Antípoda es una esfera terrenal de hemisferio que de
piedra en piedra se forman olas, cielos y ondas que son
estría como relieve que cruza en nuestras venas, pero que son arboles con
luciérnaga, como lampara que giran el mundo para saber cual es el ambiente
extranjero.

Piedra angular, sinigual que traza el mapa de esperanza para seminar trigo , dejando las flores son luceros de vida, que son lampara universal que forma nuestro globo terrenal.


Martha del Pilar
Italia

rodriguezmartha.blogspot.it


❆ ❆ ❆



Inxilio

No creas en la luz de las antípodas que la vida te presenta. Eres siempre extranjero en tu propia tierra. Mira el horizonte y alcanza una piedra. Tómala fuerte que tu mano la apriete. Esa realidad suspendida es tu presente. Nunca te dejes tentar por las luciérnagas.


Irene Costa
Mar de Plata, Argentina


❆ ❆ ❆



Algo redondo.

No somos
seremos
como la estría en la piedra
Nos verán
desde el cielo
como luciérnagas
Pero estamos condenados
a ser extranjeros
antípodas en el universo.


Salvador Tamayo Morales
Malaga, España


❆ ❆ ❆



Poemundo

Mi mundo:
La poesía, dijo sonriendo a la camarera.

Un mundo sin extranjeros.
De forma y volumen como suave piedra de río,
con sus antípodas a veces cerca y otras lejanas.
De negro color, así las palabras brillan eternas
como luciérnagas iluminando
al que abre un poco los ojos
y mira a través de las estrías de su imaginación.

La camarera que sabe traducir
con impecable exactitud a los clientes
sonríe a su vez y entiende que:
Este borracho venido de las antípodas
que habla con la boca llena de piedras
una lengua difícil de entender,
sustancia su odio al extranjero en satíricos ripios.
Pero el brillo de luciérnaga de sus azules ojos,
le delata.


Julio Alcalá Neches
Castellón, España

julitoches.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Correspondencia

Todas las cartas que recibo
del extranjero
hablan de luciérnagas apagadas
y brotes de dudas.

Llegar por sorpresa
y rodean mi cuello
como piedras ensayando asfixias.

Me piden opinión
de sus puntos y sus comas
yo corrijo sus estrías,
despacio,
con la mano nostálgica.

Todas las cartas que recibo
contienen algo de ti,
de la antípoda,
de esa porción que se ha ido.


Carmen Monreal
Valencia, España

elcaminodelentusiasta.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆



¿Alguna vez
has tomado entre tus manos
una piedra
como si fuera
el cadáver de una luciérnaga
y la has olido?
¿Has acercado a ella tu oído
para escuchar
ese idioma extranjero
que es hablado
por todo aquello que nunca ha estado vivo?

Yo sí.
Lo hago en tardes como esta,
llenas de surcos y estrías,
de calles de sentido único
y soles que se derrumban
sobre las flores dormidas.
La luna, en las antípodas,
aún tardará en llegar
para despertarnos los labios
y transformar en joyas nuestras uñas.

Y así, dejo detenidos mis pensamientos,
sobre piedras que fielmente
forman un lecho, un hogar.


Francisca Prieto Martínez
Cehegín, Murcia, España


❆ ❆ ❆



XENOFOBIA

Brillan dentaduras y los ojos
como luciérnagas en la noche,
en el instante que salta la valla de la indignidad
una migración herida por el hambre
y las cuchillas de esa alambrada
hecha con desprecio y avaricia.
Y los arañazos como surcos
se hunden en las estrías de su alma
con la paradoja del ser humano,
que llama extranjeros a hermanos
y les separan con muros de piedra..
Que es capaz de inventar guerras
al continente africano,
antípodas del mundo desarrollado,
Xenofobia de color oscuro denigrado..


Raúl Cerdeño
A Coruña, España

pasionesysensibilidades.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆



Dios, si existe, es un guionista pésimo,
todos conocemos el final de su obra
por ello, quiero como Ulises, ser extranjero
buscar en tu piel Ítacas y luciérnagas,
que hagas estrías y señales en mi alma
que lancemos piedras a las puertas del cielo.
y que no exista más argumento
que la improvisación de tus besos.


Josema Carrasco
Zaragoza, España

josemitadinamita.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Luna de piedra

Luna canto de piedra,
luz de noche tenue
que el poeta inventa, no habita

Luna de estrías, golpe
de asteroide brutal
bombardea su silueta aterida

Luna de farero de mil desastres
que alivia al escarabajo
de su luz de luciérnaga. Ésta noche

Luna del extranjero relegado
hasta más allá de la antípoda
Por el ojo de la cerradura de la misma sangre
duele al poeta en su cesión a la materia

Sus dedos aún crepitan
con estertores de olvido
No ha cantado sus adioses,
y aún así abdica a la tortura
en el tránsito

Su pupila es una luna de piedra
que no se cierra por sí misma,
en la tierra surcada yace
y su ojo es una noche tenue

Cuatro madres de madres
no velarán su epitafio


Miguel Ángel Carrasco Peña
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



(parece fácil la manera
en la que conviertes las cosas)


quitas a la tierra sus estrías,
como si desprendieras
sin esfuerzo la cáscara de una nuez

puede resultar sencillo
el lenguaje de las piedras,
o saber, por ejemplo de tu boca,
la termodinámica del agua,
mientras miro a ojos-luciérnaga
el temblor de tu mano en la piscina

parece sencillo -te decía-
recibirte extranjero en mi pecho,
aún sabiendo que hace tiempo
nuestras lenguas cabalgaron
como locas las antípodas


Eva R. Picazo
Madrid, España

evarpicazo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Ya no siento

Y a tu lado me sentí extranjera,
en piedra me convertí
y a jirones quise arrancar las estrías de tu dolor.

Y quise huir, invisible,
cual luciérnaga de día.

Y en las antípodas de tu ser,
tan sólo, latir.


Victoria Romero Lacomba
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



la plaza del pueblo

se aglomeran dias sin pausa,
algarabia, risas, aplausos,
y las milenarias piedras obsenvan,
a los hijos del pueblo, amigos, invitados
       ¡nadie es extranjero!
ardia la tradición, en atmosfera
azulada, cintas grisaceas se
       desprendián.
El judas se deshace.
       -decián-
timidas luciernagas,
de las llamas el brillo recogián,
en las antipodas de la plaza,
       el dia vivian
y el surco de las estrias, del tiempo,
implacables, cobija a los ausentes,
       los desaparecidos.
Alli, en las esquinas, se llergue
un recuerdo y otro, mi niñez.


Juliana Mallen Matarranz
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Del orbe una brecha,
de la tierra una estría,
polvo, arena, piedra,

viaje a las antípodas, extranjero,
de la confusa nada, luciérnaga,
la
vida se desvela.


Nacho Arasa
España


❆ ❆ ❆



Fuego de campamento

La conocí en un campamento de verano
entablamos conversación una noche
que las luciérnagas iluminaban nuestros recuerdos,
los de ella estaban en las antípodas de los míos,
pues no sé si por ser extranjera añoraba más su tierra
o tal vez porque jugando a lanzar la piedra al agua,
yo recordaba mi infancia contando los botes que daba.

Debí aplazar su llanto con mis caricias
y ella me lo agradeció con sus besos,
aquel incipiente amor duró tan solo tres días más,
los que tardamos en acabar esas vacaciones,
luego tarde mucho más en restañar las estrías
que aquella extraña había dejado en mi corazón.


Eusebio Freire Bargados
Limiñón (Abegondo) A Coruña, España

balteu.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆

viernes, 11 de abril de 2014

Palabras prestadas #55

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por el escritor y poeta Andrés Neuman. Tienen hasta el martes 22 de abril, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#55  Las Palabras son prestadas por Andrés Neuman.

"Son palabras -dice Andrés- que forman parte de mi vida"

Andrés Neuman (1977) nació y pasó su infancia en Buenos Aires. Hijo de músicos argentinos emigrados, terminó de criarse en Granada, en cuya Universidad fue profesor de literatura latinoamericana. Mediante una votación convocada por el Hay Festival, formó parte de la lista Bogotá-39 entre los nuevos autores más destacados de Latinoamérica. Más tarde, fue seleccionado por la revista británica Granta entre los veintidós mejores narradores jóvenes en español. Escribe regularmente en su blog Microrréplicas. Sus libros están traducidos a catorce idiomas.

A los veintidós años publicó su primera novela, Bariloche (Anagrama, 1999, reeditada en bolsillo en 2008), finalista del Premio Herralde. Sus siguientes novelas fueron La vida en las ventanas (Espasa, 2002), la autoficción familiar Una vez Argentina (Anagrama, 2003, nuevamente finalista del Premio Herralde) y El viajero del siglo (Alfaguara, 2009), que obtuvo el Premio Alfaguara y el Premio de la Crítica, otorgado por la Asociación Española de Críticos Literarios, entre otros. Su novela más reciente es Hablar solos (Alfaguara, 2012).

Es también autor de los libros de cuentos El que espera (Anagrama, 2000), El último minuto (Espasa, 2001, reeditado por Páginas de Espuma, 2007), Alumbramiento (Páginas de Espuma, 2006) y Hacerse el muerto (Páginas de Espuma, 2011). El volumen El fin de la lectura (Lima, Estruendomudo, 2011; Santiago de Chile, Cuneta, 2011; y México D. F., Almadía, 2013) recopila una selección de sus relatos. Ha coordinado, además, Pequeñas resistencias, serie de antologías sobre el cuento actual en español (Páginas de Espuma, 2002-2010).

Como poeta, ha publicado los poemarios Métodos de la noche (Hiperión, 1998), El jugador de billar (Pre-Textos, 2000), El tobogán (Hiperión, 2002, Premio Hiperión), La canción del antílope (Pre-Textos, 2003) y Mística abajo (Acantilado, 2008), así como la colección de haikus urbanos Gotas negras (Plurabelle, 2003, reeditado por Berenice, 2007) y los Sonetos del extraño (Cuadernos del Vigía, 2007). Todos los poemarios anteriores, revisados y con dos libros inéditos, fueron reunidos en el volumen Década. Poesía 1997-2007 (Acantilado, 2008). El libro-disco Alguien al otro lado (La Veleta, Comares, 2011) ofrece una breve antología de sus poemas, musicados y cantados por Juan Trova. Sus poemarios más recientes son Patio de locos (Lima, Estruendomudo, 2011; México D. F., Textofilia, 2011) y No sé por qué (Buenos Aires, Ediciones del Dock, 2011; México D. F., Textofilia, 2012), ambos posteriormente revisados y reunidos en un solo volumen (Pre-Textos, 2013).

Es, finalmente, autor del libro de aforismos El equilibrista (Acantilado, 2005), del libro de viajes por Latinoamérica Cómo viajar sin ver (Alfaguara, 2010) y de las traducciones poéticas del Viaje de invierno, de Wilhelm Müller (Acantilado, 2003), y El hombre sombra, de Owen Sheers (El Tucán de Virginia, 2012).

Microrréplicas
www.andresneuman.com



Las Palabras Prestadas #55

antípoda

piedra

estría

luciérnaga

extranjero




El viernes 25 de abril 2014 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.




La editorial
Cuadernos del Vigía 

premiará con un libro 
al mejor poema.