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viernes, 9 de diciembre de 2016

Palabras prestadas #107

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por la escritora y periodista Lara López. Tienen hasta el martes 20 de diciembre, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#107  Las Palabras son prestadas por Lara López.


*Nota: si por algún motivo no puedes oír
las palabras están al pie de la entrada.


La escritora y periodista Lara López (@laralopezrne) dirige y presenta programas en RTVE desde hace tres décadas. En la actualidad, está al frente de Músicas Posibles, en Radio 3, emisora que dirigió entre 2008 y 2012, recibiendo la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes; y en Radio Nacional, en el programa de entrevistas He venido aquí a hablar de lo mío.

En TVE ha conducido programas legendarios como Los Conciertos de Radio 3, Carta Blanca o la revista cultural La Mandrágora.

En 2014 publicó la segunda edición de su primera novela, Óxido (Xordica Editorial), y la próxima primavera está prevista la aparición de su primer poemario en papelesmínimos.


El viernes 23 de diciembre 2016 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Acerca de un posible testamento de Leopoldo María Panero de la editorial Huerga y Fierro

Los textos que se reúnen aquí proceden en su mayor parte de escritos autógrafos de L. M. P. que no fueron recogidos en volumen. Hay, sin embargo, una breve colección de textos, agrupados hacia el final con títulos repetidos o muy semejantes (Prólogo, Prefacio, Presentación…), que se publicaron como pórtico de libros exclusivamente suyos o en colaboración, y que se incluyen para que pueda efectuarse una lectura conjunta y contrastada. En estos casos, se indica la procedencia.
En lo referente a los escritos inéditos ―ya se ha dicho que la mayoría―, cualquier lector familiarizado reconocerá ciertas locuciones, alusiones o citas, indicio no de que el texto esté ya publicado, sino de las obsesiones y recurrencias a las que volvía el autor una vez y otra, o de que nos encontramos ante alguna de las versiones de otros escritos editados.
Ángel L. Prieto de Paula


Más información sobre el libro en Huerga y Fierro




*(extravío, alzapúa, añagaza, calzoncillos y gorgojo.)

viernes, 16 de septiembre de 2016

Poemas prestados #100

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por el poeta australiano Les Murray. Te animamos a que sigas participando en la centésima primera edición que empieza el viernes 16 de septiembre del año 2016.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Lara López quién recibirá el libro Cuerpo de amor de Alda Merini de la editorial Vaso Roto




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
amurallado, giro de grúa, quijada, grasiento y escupitajo.


❆ ❆ ❆



A
cro
me
ga
lia
huesos
que
crecen
a golpe
de murmullos
mandíbula
quijada
órganos
grasientos
tus ojos
de siempre
agazapados
tras esta máscara
los dedos
de tus pies
se estiran
como palas
tus sueños
retroceden
tus manos
ensanchan
un escupitajo
en la hipófisis
un puto
crane-swing
en las hormonas
que invade
y amedrenta
que agosta
humilla
que no cesa
de disparar

filas de hormonas
amuralladas
el alma envejecida
el sordo intento
de equilibrar
lo imposible
en la balanza



Lara López
Madrid, España

www.laralopez.com


❆ ❆ ❆



Vida efímera

Por todas las carreteras
inconscientes del peligro
revolotean a la deriva
frente al transito sempiterno
bajo el sol.

En su espacio aéreo
surge
un objeto amurallado
transparente.

La inercia
como un giro de grúa
le estampa
contra la luna
y plaf....

No quijada
no osamenta
su esencia
muda
a escupitajo.

Del pequeño ser
solo queda
un rastro
grasiento.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Y vi poca cosa…

Levanté los párpados al despertar
el techo seguía ahí, la lámpara…
mi vida bajo todo
es un racimo de todo
una estupidez con ojos abiertos
un desacuerdo entre lo amurallado
y cualquier libertad a largo plazo
la vida, un escupitajo en mitad de la quijada
una constante pregunta
una interpretación errónea
el itinerante devenir sin paliativos
grasiento ya el humedal que me dio vida
me siento tan estúpida viviendo que quisiera
un giro; un giro imperfecto, a ver si esta constancia me mata
a ver si trato de, una vez, evadirme de la ciénaga
he visto girar grúas; de pronto te encuentras con una
gira su pluma en un vaivén escalofriante, un péndulo de muerte
quiero un giro de grúa en mitad de la noche y en la misma testa…


Marian Orruño
Bilbao, Vizcaya, España


❆ ❆ ❆



CRANE SWING


Algo se está moviendo
con la lentitud pesada de una grúa.

No hay prisa para la ponderación
del oxidado engranaje
que haría propulsar la palanca del cambio.

Un inmovilismo caliginoso y grasiento,
blande una quijada suicida,
y pone en brete nuestro futuro
con el escupitajo de la indiferencia.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



MONTEFUSCO

Debería despreciar a bastante más gente
de lo que hago habitualmente.
Se me olvidan rápido las ofensas
y respeto los poemas.
El arte está lleno de gilipollas
como el resto de sectores profesionales.
Ojalá pudiera decir que mi carrera
no fue un giro de grúa,
que hubo coherencia desde el principio,
y que un eje definido marcó la trayectoria,
mas
lo que es cierto
es que fue un escupitajo que cayó del cielo
que dejó un rastro grasiento
en la vida que he llevado
que no siento satisfactoria.
Me hubiera gustado haber muerto más de una vez
para haber resucitado otras tantas
con otro nombre y otra quijada
para que nadie supiera por donde voy a salir
en la próxima canción.
Mientras espío a las extranjeras que toman el sol
desde mi puesto amurallado
solo pienso en qué momento lo estropeé todo.
Cómo he llegado a esto, cuándo empecé a sentirme un viejo animal,,,
No he conocido a ningún viajero del tiempo
que sepa exactamente lo que ha pasado.
Todos niegan haber encendido la máquina en ese preciso momento
pero nadie se ha arrepentido de haber querido desaparecer.
Cavé un agujero en la arena y allí hallé a Montefusco.


Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

sub-let.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Al recinto amurallado
viene a caballo un jinete,
por su aspecto, caballero,
y a su paso, un pobre hombre
que saliéndole al encuentro
tiende la mano pidiendo,
el hidalgo, que repara
en su vestido grasiento,
y en la profunda quijada
que el mendigo, en su cara
tiene, le lanza un escupitajo
y en lugar de socorrerle
deja que en su movimiento
horizontal, lento y pesado
mantiene, tratando, quizás
de humillarle, que pierde
todo su porte y hombría
y se convierte tan sólo,
en animal de compañía
de su noble caballería,
que lo mira sin piedad
y al suelo, sin más, derriba.

Comparando a este sujeto
y ya los dos en el suelo,
semejantes, pareciome,
el que ricas ropas lleva
con el pobre pordiosero
¿quién de los dos es mas pobre,
el hidalgo caballero, ó
el mísero pedigüeño?


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Cien

Número, ángulo y movimiento exacto.
Cien.
Esa cifra que para un niño es casi infinita
y para el anciano una aspiración.
Exacta como un calculado giro de grúa
-de ese oscuro y perdido lenguaje de las grúas-
o como la parábola que dibuja en el aire
un escupitajo antes de caer.

Las cien veces que Caín pensó en la clemencia
antes de matar a su hermano
con la quijada de un burro,
las cien vueltas que dieron los trompetistas
antes de derribar milagrosamente
la defensa amurallada de la ciudad de Jericó.

Cien flores, cien ráfagas,
cien intenciones.
Cien disparos, cien rapsodias,
cien caricias sin destino.

Cien silencios, o… ¿son reflejos?

Cien alientos nublados de alcohol,
cien ángeles y demonios,
cien trazos, cien espejismos,
cien dedos grasientos dejando su huella
sobre una copa, una virgen,
una esperanza o la prueba del delito.

Cien poemas.
Una redondez cerrada y perfecta que siempre
estuvo en el horizonte o de paso y
al final,
sólo era un guarismo.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



En otoño

Las flores de otoño
llegan después de este verano
seco de mis entrañas
que ya no esperan
si no volar
y sentir el aire renovado
de un invierno
de letargo
a un atardecer de flores
que transcriban un
giro de grúa
que seca las tormentas
que navegaron
sin puerto
agitando mi ser
porque
era un ave en
el fango contaminado
y grasiento de aceite
que fue un escupitajo
de castillos
que llego a mi quijada
saliendo como ave
veo mi alma empapada
secándola
queda lo bueno
y lo dejo volar
para no sentirme
de nuevo amurallada.


Martha del Pilar
Italia


❆ ❆ ❆



Escupitajo en el cogote

¡Ponlo a cámara lenta!
gritó la niña a su padre.
Ya está, mira aquí empieza
la secuencia del escupitajo.
Todos los comensales
del abarrotado restaurante
vimos al rubio futbolista
del equipo nacional
realizar un giro de grúa
con su fotogénica cabeza
y escupir al cogote del rival
recién ingresado en el área.
El corrupto árbitro
atleta de prominente quijada
vio el impacto del lapo
en el grasiento pelo del visitante.
Por años, había amurallado
con sus decisiones
una sólida reputación
de juez parcial y casero.
Esta vez también esperó
la reacción de los jugadores.
Nadie parecía haber visto el incidente.
Dio orden de lanzar
el saque de esquina de inmediato.
Volaba el balón al área
y se apagaban móviles en las gradas.
Ningún espectador local
quería ver a cámara lenta
la repetición en pantalla electrónica
de aquella ofensa.


Julio Alcalá
Castellón, España


❆ ❆ ❆



Sueño errático

El mismo puente
desde el que miran
figuras difusas y lejanas.

Entre ellas una sombra
que con un giro de grúa
mira en mi alma.

Me estremezco, me alejo,
sin tener muy claro
el rumbo.

Un desierto de lenguas muertas
con su quijada residente
que silba a las serpientes.

Un escupitajo
se convierte en un oasis
caduco.

Un grasiento caravasar
en el horizonte
la ciudad amurallada

Dos destinos
un camino
y una cita en Samarra


Ainhoa González de Alaiza Morán
Granada, España

todoloquetienenombrexiste.blogspot.com


❆ ❆ ❆



La Galatea (Epílogo. S.XXI)


Mágica la velada. Memorable.
Sin perdonar antojo.
Baile. Licor. Pasión… Azul y rojo…
Hasta las tantas… ¡Es tan adorable…!

La luz grasienta pasa los cristales
como canción mezquina.
Un artefacto dobla por la esquina,
quijada de retales.

La sombra de la torre se desplaza,
ambigüedad creciente.
Chirrido de metales y de gente
sube desde la plaza.

Retiro el cobertor. Planto en el suelo
un pie como una púa,
y me retuerzo en un giro de grúa
sobre su desconsuelo.

Cerradas las persianas de sus ojos,
molestos por la bruma
que le lame la piel como una pluma,
se hacina en sus despojos.

Se acurruca roscado a la muralla
de su abrazo moreno
sobre si mismo. Dejo libre un seno
de bronce, de ferralla,

y en el moroso giro, yo me visto
sin perderle de vista,
(imán, ternura, desazón…, la lista
no se me acaba…); y listo.

Reprimo darle un beso en las pestañas;
me alejo de puntillas
rodeando sus prendas, y las sillas
en donde las patrañas

anoche desgranaba, cabizbajo,
apaciguando celos
con palabras de amor y caramelos,
y algún escupitajo.

Está la tarde fría.
Apenas si llegamos a cruzarnos.
Girar…, y distanciarnos…
(Rememoro el embuste cada día.)


Pedro Bernal
Madrid, España

creacionpoetica.blogspot.com


❆ ❆ ❆



El colgador del tiempo


Llego a casa y busco el colgador del tiempo.
La ropa siempre acaba en su perchero,
pero el tiempo…

Antes de que se desprenda entero
cayéndote como un escupitajo
que la eternidad te lanza,
mejor le ofreces un recinto amurallado,
aunque sea con tu propia resistencia inútil
y respondas con un grácil giro de grúa
observando cómo arría el azar tus inquietudes
a los pies de cada día;
antes de que tu quijada quiebre

por el hambre de más días, que no sabes si los tienes;
mucho antes de que el óxido del tiempo seque
tus grasientos dedos de sus días.

Llego a casa y…, sin embargo,
me amuralla el tiempo,
sin saber del colgador incierto.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro -Treviño-, Burgos, España

vientejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Árgana


Como en un crane-swing te desdibujas,
tu gancho sin excusas te delata.
Me oprime una quijada macilenta
que me agota la vida, que me muele.

Amurallado tras el crisol veo
un tumulto grasiento y flaco que
como un escupitajo de verdades
me salpica -sin miedo- a contraluz.


Silvia Asensio García
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Indignados


El sentido, amurallado
conformista, abandonado.
El escupitajo grasiento
que nos están dando,
nos dejará sin libertad
indignados ya estamos...
Como diría el gruista
deberíamos....
deberíamos...
deberíamos...
dar un giro a la grúa
para que la muralla se rompa.
Liberar esa puerta
para volver a vivir.
Llevan tiempo rechinando las quijadas
sin que hagamos nada.
De estos sueños quizas
despertemos tarde y mal
cuando no quede nada...


Cristina Eme
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆



MATERIAL DEFECTUOSO


El hombre grasiento que aborreció la valentía respira amurallado.
En un giro de grúa imperceptible, el lenguaje del escupitajo
tomó forma en las calles.
Enseña su quijada el aliento de las nieblas.


Nicolás Corraliza Tejeda
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Entre sus grandes quijadas
amuralladas por agudos dientes
el diablo dispara
un escupitajo grasiento y negro.
Se aburre.
Ni siquiera su nítrico gargajo
consigue parar el giro de grúa
del que:
cuello, pierna, manos,
desportillados muñecos
sin hilos ni cruceta.
El lento swing del tiempo
hace girar la grúa
lenta, pesada,
horizontal.


Pon
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Eran muchos días ya
Amurallado en silencios
Con el mismo gesto
Con la misma forma en tus manos
Con la quijada marchita

Una orquesta de luces
Caminaba despacio
Entre todos los instantes
Buscaba ese crane-swing
Que desordenara tu mente
Te quitara esa parte grasienta
Que enlentece la vida
Sin pactar con nadie

Que no echaras cada día
Ese escupitajo tóxico
Que nunca fue mi poción mágica


Maribel Moratilla
Zaragoza, España


❆ ❆ ❆


viernes, 17 de junio de 2016

Poemas prestados #99

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Javier Lostalé. Te animamos a que sigas participando en la centésima edición que empieza el viernes 17 de junio del año 2016.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Lara López quién recibirá el libro El pulso de las nubes de Javier Lostalé de la editorial Pre-textos




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
cellisca, serendipia, filandón, lunación y humildad.


❆ ❆ ❆



Hay una cierta retórica de hotel
en estos mensajes
que se cruzan.
Hay esperas. Y hay silencios.
Kilómetros de alfombras paseadas.
Ahora,
te amo.
Quizá por eso cuando te miro
(tu pelo revuelto,
el color de tu camiseta,
tus manos)
puedo ver algo más que tu gesto indolente
—quizá algo estudiado—
tu cuerpo apoyado en la mesa de la 603.
Aquella mesa tan ordenada.
La cama ya hecha,
a pesar de la hora.
Un ligero rumor de verano,
la ventana entreabierta.
El perfil de tus labios.
Ahora vería el cansancio,
también.
La prisa en el fondo de tu voz.
La humildad
de esa mirada
ya desnuda.
Quizá las lágrimas
tras una despedida,
cualquier madrugada.
También.
Quizá,
un paseo
a deshoras,
por la playa
deshecho el filandón.
Ahora,
que te amo,
hay una cierta gramática
con la que no contaba.
Una cierta cualidad
de serendipia.
Los cambios de estación
y de hemisferio.
La cellisca.
El sol.
El tiempo,
(que suma lunaciones).
Y, siempre,
este querer retornar
al privilegio de tenerte frente a mi.
Callado,
mientras hablas.
Frente a mi.
Ahora,
que te amo.


Lara López
Madrid, España

www.laralopez.com


❆ ❆ ❆



ROSA DEL DESIERTO


Serendipia de versos
es muchas veces el poema:
Un temporal de luciérnagas
invaden los ojos de la noche
que juegan, cual cellisca
en la montaña, a ser lunación
en el alma del poeta.
Una tertulia de silencios
y humilde filandón de metáforas
que convierten a los pétalos evaporados
en una luminosa rosa del desierto.


Custodio Tejada
Purullena–Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



A través de la cellisca,
portando una amplia pelliza,
va al filandón.
No pudo encontrar la humildad
en esta lunación rica,
verso de amor.

¿Qué harán las otras mujeres?
Su serendipia no lo es tal,
crece viva.
Verso nacido en su vientre
a resguardo de alcahuetas,
su semilla.



Lourdes Peñarrocha Ferrer
Altea, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Gracias, en parte, a la radio.

Soberbia y muy falaz nuestra riqueza.
Soleadas burbujas han traído
una humildad forzada sin grandeza.
Tormenta de miserias para el pueblo
cellisca de estrechez y gran pobreza.

Impuesta serendipia del milagro.

En los veranos todos machacados
-insolación de penas y bajezas-
la radio nos sacó de estar hastiados.
Viaje a un filandón hecho de ideas.
In-lunación feliz de mil recuerdos.

Viva imaginación, con mil estrellas.


Julio Alcalá
Castellón, España


❆ ❆ ❆



El arte de interpretar las llamas

Ah qué difícil es escribir en mi propio idioma
cuando comienzo a olvidarlo todo...
Debe ser así, pero la verdad es que nisiquiera lo vivíste.

En tu tribu, los mayores ya no saben nada
y hasta la labor más trivial está protegida por los estados.
Crees que conoces el sentido de la existencia del mundo
desde la distancia luminosa de una pantalla,
y te ríes de las nuevas modas
que proclaman la vuelta al útero.

Te atrae sin embargo, esparcir las semillas
desde la humildad del Deuteronomio
y aprender el poder de la quinta lunación
para atraer a las hembras más fértiles.

Has soñado con tu sombra nevada en mitad de la furiosa cellisca
tus ojos entornados ante la figura vikinga que invoca a los viejos dioses
y las altas cumbres que protegen las cabañas de roble centenario
donde el filandón trama mientras hila un laberinto de parcas.

Allá donde la calidad de la existencia no importaba tanto
y los bosques crecían alimentados por cadáveres congelados,
donde las guerras no eran como el amor que anhelabas
azaroso producto de la subjetiva serendipia,
                                                                          entonces
díme tú, ahora que callas
en este preciso momento
qué era aquello que esperabas.


JM. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Apacible aquelarre

En el sínodo de la lunación, hay luna llena
y, al calor débil de la lumbre, gira la rueca
dentro de un aposento ténebre iluminado
sólo por los focos del hogar y la tormenta.
Ulula el búho y el aguanieve de cellisca
arrecia contra su eterna casa de piedra.

Las hilanderas y los gatos frente al ventanal
con sus lizos y bolillos, se afanan al cuidado
en su labor mujeril del enhebrado y costura
de vidas y muertes, en el filandón astral
-sin verraco, burdégano, semental o patriarca-
de sus serendipias casuales de cruzar hilos
con la humildad de la costumbre y la precisión
de un cirujano: Cloto selecciona las hebras,
Láquesis mide y Átropos blande la tijera.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Entre Cellisca

Serendipia entre una cellisca
el viento trae cristales
de cuarzo con tu rostro que
habla en una lunación que sobrepasa
el tiempo
Y tu eres mi mundo
mientras que en un filandón me
llegan tus notas de amor que
son peldaños de alas de amor
en un cielo donde tu estrella
es tu corona que trae los dones
para cruzar a pies descalzos
con la humildad que da pie
firme a creer que eres mi amor.


Martha del Pilar
Colombiana en Italia


❆ ❆ ❆



Floraciones

Las flores que la cellisca mece
con humildad se inclinan
a su violento paso,
es como filandón
de múltiples ocasos
dispuestas a embriagar
en su esplendor, jaleas.

Con esa lunación
que cambia las mareas,
el campo predispuesto
notas que se contrae,
no dejo de pensar…
que todo en ti me atrae,
casualidad o serendipia :
las flores siempre caen.


Carmen Barrios Rull
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Sentados
en escalones
de la vida,
pensamientos abrigados
en el filandón
de la noche,
nos atrapa
escardando aventuras,
disertaciones,
palabras
que en cellisca,
llegan con el otoño.

Cerca del hogar
se iluminan,
sus sombras;
percibimos,
la conjunción
de las dos lunas.

Confundidos,
con el sinódico
del tiempo,
marcamos letras,
en lunación
que se escriben
entre silencios
y risas.

En la caja
de hilos guardados
donde se enrosca
la serendipia,
aparecen
de sorpresa
las ideas
para endulzar
madrugadas y vigilias.

Humildes versos
de soflamas,
en ánimas
atesoradas;
entendemos
que el efímero
lapso
solo existe
en el concepto
individual
que nos abarca.


Ivonne Sánchez Barea
Granada, España

www.ivonne-art.com


❆ ❆ ❆



Fuego de campamento

Aquella lunación, bronca y arisca,
culmina en una noche borrascosa
de filandón, negruras y cellisca,
azote del humilde y de la rosa…
Apilo, desdeñando la ventisca,
leños en el hogar para mi diosa.
(Con el señuelo de la cromotipia,
¿lograré conseguir la serendipia…?)


Pedro Bernal
Madrid, España

creacionpoetica.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Frío y nieve en León,
donde es sana costumbre
celebrar en reunión
y en un clima familiar
amistoso y vecinal,
alrededor de la lumbre,
mujeres, hombres y niños
disfrutan del filandón.

En la calle, imposible
caminar, el viento azota
impenitente, la cellisca
con su fuerza nos impide
permanecer al relente.
!Cómo se siente el calor
al abrigo del hogar¡
mientras se gozan y escuchan
los cuentos, que hacen soñar
con ilusión a los niños,
durante la lunación,
los espíritus que "vuelan"
nos alegran con candor.

Y...!qué prodigio se realiza
que no es fruto del azar,
sino pura casualidad,
¿cómo ha sobrevivido
con este frío invernal
un amable pajarillo
que, picando en la ventana
y mostrando su humildad,
nos pide dejarle entrar
a gozar en compañía
la tertulia familiar?
¿fué una serendipia
lo que nos llegó del cielo
en una noche tan fría,
ver al "alado" que nos pía?…


Hortensia Ayuso Oliva
Torremecha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Como en los antiguos filandones
vuelan, giran, trazan ligazones
las manos hilvanando sueños
de pretéritas lunaciones
Ya no hablamos del invierno
ni de los días de cellisca
Con la humildad de una hebra de hierba
dejamos que se prendan solas
las imágenes en las metáforas
por arte de serendipia


Xisca Minart
Palma de Mallorca, España


❆ ❆ ❆



Háblame del mundo
Háblame sin miedo
aunque la cellisca mutile con su luz
mi risa.

Ya purgué con lágrimas
la serendipia de mudos descubrimientos.
Solo podría abatirme
el desconocimiento
del filo de tu boca.

Mis ojos buscan esa deseable bóveda
en la que arden tus palabras
calculadas
juiciosas
recelosas
temblorosas en el abandono
cuando bajas la guardia.

Los astros se agolpan para oír tu voz.
Tengo tu voz,
la única que escucha en noches de filandón
la destrucción completa de mi historia.

Son mis versos rehenes de la prudencia
mientras se abre una fosa en mi llama.
Quema mi poesía, inmutable, como tu sonrisa.

Una nueva lunación se asoma para cubrir tu pelo.
Tengo tu pelo,
el único que arropa en su humildad de plata
mi silencio.

Y tus manos.
Esas me faltan.
Háblame de tus manos
atrevidas
furiosas
alegres
fugitivas en la celeridad
de quien protege del incendio
sus entrañas.

Paseo ausente por la piel de mi patria.
Tus manos me faltan.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



29 días y 12 horas

Con bravucona humildad entrego mi pecho
a las húmedas brasas de esa cruenta cellisca que me aviva.

Eras tú,
29 días y 12 horas atrás.

Un analgésico entusiasmo,
pueril y absurdo,
me hizo creer que me buscabas.

Solo tú podrías desgarrar
la alegre córnea verde de la serendipia.

Cree la luna que nos guía,
como ella camina cada 29 días
–y 12 horas–
a un frugal e ilusorio escarceo con el sol.

Me amaste,
            –aunque no lo digas–
y te escondas,
y jamás vaya a sorprenderte
contando nuestra historia
en el filandón.

Cree la luna que el sol la busca,
y yo me entrego,
conscientemente ingenua,
a la inane idea
de nuestra lunación.



Fani Caneda
A Coruña, España


❆ ❆ ❆



Crecerán espumas en las nieves

Crecerán espumas en las nieves que habitamos juntos
los inviernos de cellisca eterna entre los quicios
de las puertas todas del vacío.
Y aunque fuera escarcha aquella estepa,
como en una serendipia urdida por los hielos,
abracé los chuzos como abrigo.

Crecerán espumas que nos cubran como cubre extenso
cada olvido.
Y hablará la espuma con susurro arcano
en un filandón amigo entre los campos
–siempre mansos; siempre al raso-.

Crecerá la espuma de la luna
cuando más nos robe la cordura,
y con esa tenue lunación que incita
cegará el sentido del que acaso espera
un brillante crepitar de auroras.

Crecerán espumas que abordar no puedan
la humildad serena que te encumbra.
Crecerá tu espuma por mi anchura.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro -Treviño-, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Aquellos tiempos del filandón

Lunación tras lunación
acabada la cena
se organizaba
el filandón.

Los mayores
narraban historias
preparando
tejidos
multicolor.

Los niños
absorbían los relatos
con expresión
de asombro y deleite.

Periódicamente
con humildad
solicitaban
una vez mas,
su preferido,
el de la cueva.

Acaecía en invierno.....

Un caminante,
al escuchar
el aullido lejano
del lobo,
apresuró sus pasos
hacia una sima
a pesar de la cellisca.

Penetró por una
hendidura.
Provisto de yesca
iluminó el recinto.

Serendipia
buscando refugio
ante él surgieron
unas pinturas
rupestres
danzando
con armonía.


Carmen Lafuente
Madrid, España


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Los hilos sacados por las manos
del filandón en luto,
parecen interminables al recordar
la buena nueva del vientre habitado
y la soledad del cuerpo perecido.
nueve lunaciones pasaron entre
el gozo y la tristeza.
La cellisca enfrió los pechos lácteos
y dejó un llanto humilde a media noche.
El llanto de los huérfanos que buscan
la serendipia de unos brazos cálidos.


Mariana Centurión de la Cueva
Cd. de México, México


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