viernes, 22 de marzo de 2013

Poemas prestados #30

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Gabriel Merino. Te animamos a que sigas participando en la trigésima primera edición que empieza el viernes 22 de marzo del año 2013.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Maribel Moratilla quién recibirá un libro de la editorial.






A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
aldea, cetrino, ojalá, verdugo y navegar.



❆ ❆ ❆



Un sol cetrino navega entre nubes hechas jirones
la aldea es una concha blanca clavada en la arena
el cormorán negro se hospeda en la misma roca
verdugo certero, ahí seguirá mañana
batiéndose contra las olas.
Ojalá fuese balandro en brazos del viento
para cortar con mi quilla el espejo del cielo.


Xisca Minart
Palma de Mallorca


❆ ❆ ❆



te sientas aquí conmigo a jugar con las palabras
inventamos el lenguaje absurdo de la noche,
como ese reloj siempre verdugo del tiempo,
o estas ganas que tenemos de vivirnos

he visto el río donde pescar con las manos
en la aldea del norte de tu infancia,
la piel cetrina y cansada de tu padre,
justo antes de asentarse en tu memoria

suenan huecas las voces a los lejos,
navegando en píxeles de ceros y unos,
ojalá no acabe nunca nuestra historia
y siga siendo Australia el paraíso


Eva R. Picazo
Madrid, España

evarpicazo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



TEMPUS

Había una aldea en verano y una barca para navegar en el estanque del Retiro.
Había membrillos cetrinos y dorados en el patio del colegio,
y una higuera verde y gris que olía a fresco y dulce.
Había kioskos verdes y cucuruchos de pipas,
Había risas blancas y un tendal encima de la cocina de carbón,
y descampados con cristales de botella verdes y caracolas rotas;
había botas de agua y meriendas de pan y chocolate y costras en las rodillas.

Hubo un tiempo de colores, cuando los verdugos eran sólo una capucha de lana antipática
que me picaba en el cuello y aplastaba mis orejas,
antes de que convertirse en una clepsidra infame y sin clemencia
que llegó con su hacha y me cortó las coletas, y crecí.

Ojalá pudiera volver.


Pon
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Hallaré la senda que me permita alejarme
de la aldea donde hoy dejo muerto el corazón
y encaminaré mis pasos hasta el mar
huyendo de la sombra cetrina
de ese verdugo de sueños de infancia.
Entonces ¡ojalá ya libre!, no temeré navegar.


María Jesús Robles Valero
Madrid, España


❆ ❆ ❆



A todos ellos

eran tiempos de niños con verdugo,
ese gorro que sólo asoma los ojos
de frío,
tiempos de no navegar por internet
(que será eso)

de miradas vacías,
cetrinas de hambre,
de pies descalzos
en aldeas olvidadas
sin poder soñar
con zapatos mágicos,
o un plato caliente
adquirido sin receta.

sin un ojalá
que llevarse a la boca
con sabor a libertad.


Maribel Moratilla
Zaragoza, España

maribelmoratilla.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Suspiro cuando me asomo
sobre la cetrina aldea,
que antaño,
me pareció Venecia.

No me prestes esa risa,
ni esa cara en media luna,
ni abraces Manhattan
como a la frágil manzana
que sostiene mi mano.

Ojala
tu sombra de verdugo
no hiera cada silencio,
con su impune navegar
en los fotogramas
de un álbum,
que ya no es nuestro.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



De aldea en aldea como el viento,
triscando la paz de los hogares
el verdugo ejerce con dulzura.

Tan virtuoso en su quehacer
que campos y sendas esconden su verdor.
Ojalá no se retrase, piden la niñas.

Cetrino el rastro que deja la sangre en las cabezas.


Chema Lizarralde
Madrid, España

chemaversusmundo.blogspot.com


❆ ❆ ❆




"Vuelvo, Siempre Vuelvo".

Me enfundo el verdugo protector del miedo
Que provoca a veces
Este torbellino.
Me arrastras. Navego.
Asciendo contigo, entre piruetas,
Pintando de aromas la cetrina sombra
De un momento incierto.

Y la luz me ciega.
Lo quito. Me expongo.
Me quemo.
Y permito al aire que acaricie
El rostro.
Olvidando el vértigo. Olvidando.
  Nunca
    Es
      Eterno.
Y caigo.
Caigo mientras sueño
Que la dulce Nut
Me recoge al vuelo.

Amaso un "ojalá" y un "No hay momento".
Y vomito lágrimas
Que uso de sustento. Y floto en un mar
Inverosímil,
Doloroso, seco.

Duermo a la deriva.
    Duermo.
      Duermo.
Y atraco en el puerto
De esa aldea costera, vieja conocida,
En la que me esperan otra vez
Mil vientos.
Y allí estás de nuevo.
Me arrastras.
    Me elevas.
      Me protejo y
Vuelvo,
Siempre vuelvo.





Pilar de la Peña Zarzuelo
Madrid, España


❆ ❆ ❆




Dormía, creí escuchar la sirena del puerto,
me incorporé en la cama,
intentaba despertarme,
no sabia si acaso lo había soñado,
la casa estaba muy cerca del puerto en esta aldea de pescadores.
Me tiré de la cama, las 4,30 de la madrugada,
me hice café y me senté a esperar.
Quería saber cuantos días habían pasado desde que salió a navegar, ya eran 43.
Aguanté nerviosa y esperanzada
¿habría vuelto de verdad?.
Tomé otro café, todo estaba en silencio, me decía: ojalá sea su barco, deseo que esté aquí conmigo.
Sentí el sonido de la puerta, se abría, estaba ahí, su cara curtida, cetrina, quemada por el viento y el sol, era él.
El verdugo que suponía mi miedo había desaparecido.
Ya todo está bien, tranquilo, él está en casa.


Ana María Robles Valero
Madrid, España


❆ ❆ ❆




El manantial de poesía

No mires triste mi aldea, campesino,
que, aunque haya quedado sola
aún resuenan las campanas
que disipan tu aire cetrino, jamás mezquino.

¡Ojalá vuelvan a verse como antaño
los trigos ondear al viento!,
y las guadañas segando
cual pacíficos verdugos
que devuelvan la ilusión
de vivir en estos campos tan desiertos
soñando…¡quizás!.

Y navegar con pasión de
un lado a otro del pueblo
con acierto, retornar…


Hortensia Ayuso
Madrid, España


❆ ❆ ❆




En las Sombras

El Verdugo
en las sombras
azota con su mirada
atrayendo la tormenta
ya pasada
con el verde
cetrino de las algas
navego en lagrimas
pero con la voluntad
de ver la luz
busco una aldea
no muy lejana
ojalá cercana
al azul celeste del cielo
para ver en tus ojos
la paz recobrada.


Martha del Pilar
Colombia

rodriguezmartha.blogspot.it


❆ ❆ ❆




Punto de fuga

Por el catalejo de la distancia
Se encoge mi queridita
Y más camino, más mengua.
Ojalá tuviese mi alma
También un punto de fuga
Para olvidar que tuve aldea
Y que toda tú eres ella.
Abandono la tierra seca
Y me lanzo, sin querer, al mar.
No soy de agua, no sé nadar.
Con fingida firmeza,
Entre los olivos cetrinos
Me abro paso hacia el abismo.
Tengo miedo y no lo digo.
Por ser verdugo del amor,
Me pasa esto.
Que soy prófugo sin querer,
Que a la vez ando preso.
Te haces tú pequeñita
Y, al tiempo, se agranda el mar.
Quedas en mi tierra seca
Y yo no sé navegar.


Edith Rodriguez Cachera
Madrid, España


❆ ❆ ❆




LA DESPEDIDA

Toda nuestra historia juntos se resume en un sólo minuto.
En tan sólo sesenta segundos hemos quedado atrapados en un instante eterno.

El tiempo flota suspendido,
congelado en un abrazo cetrino que nos deja sin aliento.

Ahora sé que todo lo vivido nos llevaba irremediablemente hasta este día,
hasta este lugar preciso en el que me sientes y te siento.

El mismo verdugo que me libera de mis cadenas,
me condena a abandonar la aldea imaginaria que juntos un día construímos.
Por eso alargo este momento.

Después de este minuto de hoy no hay nada.
Cada cual navegará por su propio destino,
cada cual buscará su propio puerto.

Ojalá el tiempo pudiera quedar detenido.
Ojalá un minuto pudiera ser ciertamente eterno.


Mónica Burkholz
Madrid, España


❆ ❆ ❆




Soñar, siempre soñar

Ya amanece en la aldea de los sueños
Lejos se escucha la letanía
de los verdugos arrepentidos
de matar poco a poco
lo poco que nos queda de ilusión
Sus almas cetrinas imploran piedad
Ojalá sus ojos vidriosos y sus lágrimas
Laven sus conciencias
Solo entonces les podremos perdonar
Después de despertar al alba
Les podremos mirar a lo ojos
Y vislumbrar esa brizna de paz
Que nos permita soñar de nuevo
Mientras tanto, nos queda el mar
Y navegar dulcemente
Al son de las olas
Que nos mecen más y más
Para poder dormir plácidamente
Y soñar, siempre soñar.


Lola Álvarez Feito
Madrid, España

midulcerutina.blogspot.com.es


❆ ❆ ❆




Sin ojalá

Necesito el tiempo que va a venir,
si te tengo
si te toco
ya no enunciaré el mañana.

Por fin juntos,
no clamaremos nunca al ojalá
para navegar.

Sin llegar a ser
lo eras todo antes,
el tiempo verdugo,
el amor medido,
la obligada aldea común
eran prescindibles
para hacerte concreta.

Esta cetrina tristeza
de no usar más el ojalá,
pare -con dolor- un ahora
que convierte al mundo
en un error tangible.

Antes, por separado,
el ojalá lo era todo.
Cuando no seamos ojalá,
seremos nada juntos.
Yo era sin ti, mas no seré contigo.


Enrique de la Peña, alias Blogscriptum
Madrid, España

milmillonesdemiltruenos.blogspot.com


❆ ❆ ❆




Wa-sa-Allah! (II)

Ojalá
recordara la última vez que deseé
tener algún día los ojos resecos de verte
sin cansancio, con esa alegría
de cuando era niño.

Ojalá
aún habiendo conocido los contrastes
de sidras, ajenjos y tés de hibisco rojo
su sabor no me impulsara a ser hoy
este hombre cetrino.

Ojalá
esas luces boreales de nuestra aldea
salieran del hogar que imaginamos
y no fueran sólo fuegos fatuos
alumbrando el camino.

Ojalá
al fín, esta pereza exótica
de navegar tanto del trópico al fiordo
terminara llevándome al puerto seguro
de tu dominio.

Ojalá
el implacable verdugo
nos hubiera hecho un gesto para indicarnos
que el tiempo no es un regalo eterno
ni indefinido.

Ojalá
que todo esto
ya hubiera ocurrido.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆

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